Tal vez leerás esto, tal vez no.
Tal vez es absurdo, tal vez no.
Tal vez responda tus preguntas, tal vez no.
Tal vez los dioses mueren, tal vez no.
Tal vez me arrepienta, tal vez no.
Tal vez esto signifique algo, tal vez no.
4 mar 2014
Iluso...
Soy un iluso de la vida presente, por eso escribo el acontecer diario incluido en esa obligatoria oferta que llamamos vivir.
Soy un iluso de la vida presente que intenta aprovechar al máximo su aliento en este fluctuante espejismo, ignorando las voces de los ilusos de la vida próxima que malgastan su aliento acumulando méritos negligentes para un sueño decorado que les ha sido apenas contado... de mala gana.
Soy un iluso de la vida presente que sueña más de lo que duerme y maldice con sutileza condescendiente su razón de ser.
Soy un iluso de la vida presente que busca hacerse una huella indeleble pasando desapercibido a sus semejantes.
1 mar 2014
Hoy me levanté no tan temprano y decidí que nada tenía sentido. Decidí que estaba harto. Harto de todo lo que pasa en esta fría e inhumana ciudad de estiércol, agonía, miseria, humo y sudor.
De escuchar esos desaliñados perros que ladran con estridente voz humana.
De leer instrucciones que no proporcionan conocimiento real. Que no aportan solucion a tantos problemas operativos.
De saborear y tragar medicinas que envenan, sin ninguna supervisión.
De transitar calles promiscuamente decentes.
De ignorar de memoria a los turistas permanentes que viven como refugiados en los inmundos callejones.
De compartir mi sangre con extraños desalmados que me visitan cada vez que necesitan olvidar mi rostro.
De la comunicación barata y desechable con la que nos estafamos creyendo que interactuamos, cuando en realidad los únicos que interactúan son nuestros bolsillos con el déspota que feudalizó nuestras palabras.
De esta desteñida y obscena ciudad que ostenta una dignidad que no es suya.
De este día que me hizo ver la verdad por medio de espejismos líquidos.