14 oct 2014

Otra anécdota de La Ciudad de Los Parias

Dicen que La Verdad es un poeta mediocre, y ciertamente estoy convencido de ese trágico hecho, pues hoy fue uno de esos días en los que se ven las cosas de otro modo.

Del modo que suelen ver Los Otros.

Un día normal, lleno de angustias normales.

Un día que transité por las calles, como todo el mundo.
Siendo el hombre empapado entre un cardumen de impermeables y sombrillas.

Buacando dinero.
Siguiendo una estampilla que con algo de tacto, y a lo mejor, condescendencia, me señaló donde buscar el dinero.

Andando por las avenidas llegué a pararme en una de esas esquinas que los refugiados y turistas regulares vuelven letrina.

Y huyendo de algunos números pude volver en el tiempo a mi hogar lejos de casa, como cualquier otro lunes en La Ciudad de Los Parias.

5 oct 2014

Mi reloj sediento

No quería... pero tengo que.

No quería, pero igual lo haré.

Dejo esta nota como recuerdo futuro de un pasado que no ha sido, en  un presente que se distorsiona.

No sé cuánto tiempo ha pasado.

No sé cuánto tiempo me he bebido.

Solo sé que mi pequeño reloj se ha secado, igual que el anterior.

18 sept 2014

Respóndame, por favor...

Respóndame amigo, ¿se acuerda usted cuándo fue la última vez que hizo algo diferente?
Quiero decir, si ha obedecido a la voz de su imaginación, recientemente.
Si alguna vez se ha ocupado de escarbar el desierto en busca de fuego?
¿Alguna vez recuerda usted haber hecho algo que nadie le pidió que hiciera?
¿Alguna vez se ha dejado llevar usted de cosas pequeñas que le brindaran una felicidad incendiaria e infantil?
¿Alguna vez persiguió usted al viento, a pesar de estar inmerso en él?
¿Alguna vez se ha sentido ahogar en el fondo de un vaso de agua?
¿Recuerda usted haber naufragado en una botella?
¿Alguna vez bailó con el corazón, aplaudiendo con los pies?
Respóndame, por favor.
¿Recuerda usted cuándo fue la última vez que vivió?