4 may 2016

La Ciudad tiene sed

¿Cómo sabes cuánto tiempo tiene que pasar para que sea demasiado tarde?

¿Cómo puedes si quiera saber cuándo es demasiado pronto?

Sé que no es un buen momento.
Ahora no.

¿Olvidaste acaso que han robado mi reloj? No tengo tiempo desde entonces.

No sé diferenciar el pasado del futuro.
Ayer es parte de hoy, desde que confío en un espejo roto.

¿Cómo sabes cuánto tiempo tiene que pasar para que sea demasiado tarde?

La ciudad tiene sed.

La lluvia no puede lavar la sangre de los dioses sufrientes que murieron por amor de sí mismos.

Sé que no es un buen momento.
Nunca lo será.

El dragón sigue hambriento.
No queda nada, solo cenizas y remordimiento.

La ciudad tiene sed.
Los ríos se han secado.
Entre cristales rotos.

El sol se esconde de la Luna hasta el próximo eclipse mientras los cangrejos salen de la arena.

29 abr 2016

4/29

¿Qué se debe hacer cuando las palabras se acaban?

Tantas caras. Tanto tiempo.
Demasiada confusión.
Nos aburrimos.

Se acabó.

El combustible.
El espacio.
Las razones.
El tiempo.
Las palabras.

El mundo.

¿Qué se debe hacer cuando se acaban las palabras?

¿Cómo esperas que sepa la duración de un instante? Un silencio, ¿quizás?
Un parpadeo. Un disparo, ¿tal vez?

El viento se lleva las palabras.

El tiempo se lleva las acciones.

¿Cómo esperas que sepa el valor de las cosas que no he perdido? Una caricia.
Un recuerdo. Una oportunidad, ¿quizás?

¿Qué se debe hacer cuando se acaban las acciones?

Morir.

Aprender.

Es lo mismo.

No tiene importancia.
Ya es tarde.

19 ene 2016

Una vez más el autobús me abrió sus puertas y esperó.
Invitación.
Coincidencia.

Eso no es importante ahora mismo.

En otra ocasión fue un taxi, pero impaciente se fue al ver mi equipaje.
No debí ser tan descortés.

Suelo olvidar que las valijas no pueden viajar. No saben cómo.

Por las noches oigo el lamento de los trenes que vienen y van sin mí. Ese triste sonido que no me deja dormir ni soñar.

Una vez más olvidé que el equipaje estorba y que los aviones vacíos no pueden volar.

Olvidé lo fácil que es empacar excusas.