8 jul 2021

Hace muchas eras que no vivo un día como este, frío y sin viento. 

La marea baja de más, como si la Luna estuviera celosa del apasionado mar y sus incontables besos a la piel de la costa. Tan solo soy otro cangrejo danzando sobre la arena mientras la luna coquetea con el sol. 

Vulnerable.  Furioso.  Frágil. 
 
Feroz. Insignificante.

22 may 2020

Hola, sé que ha pasado mucho tiempo.
Quería que supieras que hoy me acordé de ti.
De tus formas. De tus vidas.

A pesar de que el viento me robe tu aroma.
Las huellas de los cangrejos me guiarán hacia ti.

Aunque no existas y yo no sea real. 

Te sueño. Te olvido. Te busco. Te pierdo. 

Te has tornado borrosa. 

Fugaz. 

Solo me queda tu color. Y con eso me basta.
No necesito más para reconstruirte. 

7 nov 2018

No es la Primera vez, Ícaro

Como Ícaro queriendo tocar el sol, así se acercó a sus ojos. 

Audaz. Prepotente. Insignificante. Y ardió... 

Delante del Sol y la Luna, consumido fue por su ímpetu. 
Se desvaneció ante el brillo de sus ojos. Fulminado por su infinita pureza. 
 Escoltado hacia el olvido por el viento discreto que acaricia el mar. 

Otro náufrago sin rumbo que sucumbe ante su propia ambición sin ancla. 

No es la primera vez mi querido Dragón, que las armaduras oxidadas fenecen como burbujas a la sombra de tu majestuosidad. 

Nadie puede atreverse a llamarte monstruo; no es tu culpa que los hombres sean insectos rastreros. Incapaces de salir de las sombras. 

Deja las polillas arder a tus pies. 
Como un millón de Ícaros. Banales. Ilusos. Estorbos. 

Tu lugar está entre las lumbreras. 
TU llanto no ha sido ignorado por la Luna que te observa con piadosa envidia.

Vuelve al cálido abrazo del Sol y deja a todos los mortales atrás, entre los escombros de este mundo de garbatos.