Hace mil noches hablé con la luna.
Le compuse una serenata que jamás me atreví a entonar.
Y por ello me arrepentiré durante el resto de mis vidas.
Me hubiera gustado verte una última vez, blanca y espléndida.
Desnuda y sin decorar. Sin poesías flojas. Sin maquillaje. Sin nubes.
Verte como eres en realidad.
Ahora es demasiado tarde, pues el eclipse me acaba de arrebatar a mi divina confidente.
25 abr 2015
21 abr 2015
Me aterra la idea de la muerte, pero de igual manera me desanima la vida, ¿Qué diablos hago aquí entonces? Simplemente estoy mas no soy.
No tengo una historia propia que contar. Y si la tuviera, sería mi secreto.
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