3 feb 2014

Dime, ¿sabes hacia donde fue tu amor? Llevo algún tiempo buscando al mío pero no lo encuentro, así que me preguntaba si talvez tú lo habrás visto pasar... veo que me equivoqué. Cada uno perdió por separado lo que no podrá encontrar. Jamás. Con lo pequeño que es el mundo teníamos que reunirnos aquí. En la última parada. Con un boleto de regreso a un lugar del que nunca partimos. Puesto que nos volveremos a ver en el próximo jamás quisiera invitarte un té o... prefieres mejor... quizás... un trago. Por los buenos tiempos. Por los días que no volverán. Que no compartimos. Por eso... brindemos, mejor si  no hay ocasión. No importa. Solo quiero que nos despidamos decentemente antes de que nos separe el tren. Por última vez. Otra vez.

Sucedió... por fin. El momento que por tantas eternidades me atemorizaba es ahora una realidad. Confieso que me alivia salir de la paranóica fantasía en la que me dejaste. Sin embargo, era cuestión de tiempo. Era ridículo preocuparse entonces y sigue siendo ridículo ahora. No hay nada que pueda hacerse... las traicioneras voces artificiales que viajan de mi bolsillo a mis oídos me susurran que "lo deje así", no es el mejor de todos los consejos, pero sin duda es el más fácil de seguir. Francamente, es el camino más natural para alguien como yo... Pues hace tiempo mis intenciones huyeron y estoy demasiado cansado para irlas a buscar. Necesito una buena siesta, con regularidad, si es posible. No es seguro caminar sobre el agua... no es natural... tarde o temprano... te hundes.

2 feb 2014

He pensado... mucho. Si algún día me preguntaras quien soy, tengo preparadas dos respuestas. Una sencilla, otra complicada. Las escribo a manera de nota, para que al perder la única referencia de mi identidad, olvide el asunto por completo. Si algún día me preguntaras quien soy tengo la opción de ignorar la pregunta y abandonarte. Para siempre. Dejando como única huella y explicación un pergamino en blanco. Esa sería la respuesta sencilla, tómala o déjala... Si algún día me preguntaras quien soy, tengo otra opción. Más complicada. Menos convincente. Contestar a tu pregunta con mis torpes palabras y decir que soy un viajero sin rumbo que ha estado en incontables territorios sin haber ido a ninguna parte. Viajero fugaz que permanece en movimiento pues no logra comprender las extrañas costumbres de ese continental y sobrepoblado país de mil fronteras, innumerables legislaciones y régimen totalitario. El extravagante país llamado Tú. Honestamente espero que ese día nunca llegue, por esa razón me anoto esto. Confío en que nunca encuentres lo que está escrito en este pequeño recorte, a pesar de que está oculto en el lugar más obvio del universo, sé que no lo verás. Sencillamente. Así eres tú. Tienes un ojo muy agudo para ver lo que no está ahí, pero, por suerte para mí, eres incapaz de ver lo evidente. Sin embargo, si por alguna extraña razón llegaras a encontrar esta nota he preparado un plan de contingencia: olvidé indicar el destinario... así no podrás probar que esto es para ti... así podré probar que no deseas lo que hay en mi mente.