5 feb 2014

¿Qué historias puede contar la sinceridad? ¿Qué logros tiene la modestia? ¿Puede acaso amar la inocencia?... Basta de preguntas. Dile al verdugo que quiero ser libre. Lo demás no importa.

3 feb 2014

Un movimiento tan sencillo como extender mis manos en la profundidad de mis bolsillos puede significar más que todas las eternidades que he pasado a su lado. Con la ayuda de fósforos y diminutos pergaminos mi aliento se vuelve como una chimenea que abriga mi corazón resguardándolo de la fría multitud que trascurre a mi alrededor. Indiferente. Un pequeño movimiento que me ayuda a proteger mis sentidos de la despiadada brisa que me interroga. Susurrando cínicamente a mis oídos, manipulando mi piel, obligándome a ver en cámara lenta los espejismos pasados que se proyectan al reverso de mis párpados. Espejismos obsoletos que reemplazo con sueños actualizados. Cotidianos y vacíos. Sin tu imágen. Delirios concretos que me guían a un oasis seco y desolado llamado futuro...

Dime, ¿sabes hacia donde fue tu amor? Llevo algún tiempo buscando al mío pero no lo encuentro, así que me preguntaba si talvez tú lo habrás visto pasar... veo que me equivoqué. Cada uno perdió por separado lo que no podrá encontrar. Jamás. Con lo pequeño que es el mundo teníamos que reunirnos aquí. En la última parada. Con un boleto de regreso a un lugar del que nunca partimos. Puesto que nos volveremos a ver en el próximo jamás quisiera invitarte un té o... prefieres mejor... quizás... un trago. Por los buenos tiempos. Por los días que no volverán. Que no compartimos. Por eso... brindemos, mejor si  no hay ocasión. No importa. Solo quiero que nos despidamos decentemente antes de que nos separe el tren. Por última vez. Otra vez.