5 abr 2014

¿Para qué buscarte, si no vas a encontrarme?

¿Para qué ocultarme si no me temes?

¿Para qué hablamos si somos sordos?

¿Para qué hacer planes que el destino se encargará de cancelar?

¿Para qué me molesto en querer a otros si no tengo corazón y el reloj gira hacia atrás?

¿Para qué impresionarte si la sombra de esta ciudad es más interesante que yo?

¿Para qué decirte la verdad si otros tienen mentiras entretenidas que contar?

¿Para qué llorar si todos van a un carnaval?

¿Para qué escribir algo que no significa nada?

¿Para qué soñar si al final despertaremos?

¿Para qué velar si el cansancio nos vencerá?

¿Para qué recordar algo que de todos modos olvidaremos?

¿Para qué morir si todos viven?

¿Para qué permanecer en un lugar donde no somos bienvenidos?

¿Para qué vivir si todo murió?

¿Para qué hacer preguntas que no tienen respuesta?

2 abr 2014

Estado Latente de Inconsciencia - Tercera Parte

¿Soy real?
¿Estoy aquí?

Ciertamente no tengo una manera de sberlo con seguridad.

Que mi piel se voltee con la caricia del viento, no significa que el viento esté a mi alrededor...

Que mis ojos produzcan ocasionalmente riachuelos de nostalgia es prueba suficiente de que el mundo no me rodea. Está adentro. En mi interior.

Por eso es que a veces me cuesta trabajo desplazarme por los complejos pasillos y callejones.

Ya no me hacen falta más pruebas.
La respuesta ha venido a mí, transportada en un rayo de sol.
Recibida a los pies del último árbol de esta ciudad.

Soy un espejo.
Transparente.
Vacío.
Fiel.

Por eso a veces transformo las cosas en algo comprensible.
Todo.
Lo que veo.
Lo que pruebo.
Lo que siento.
Por eso transformo la vida en papel.

Es el propósito de mi existencia.
Es lo que me hace real.

28 mar 2014

Hay momentos cuando lo único que nos mantiene vivos es aquello que bastaría para matarnos.

Hay momentos cuando sacar la foto de la muerte del compartimento secreto de nuestra billetera es lo único que nos da fuerza para seguir viviendo.

El resto del tiempo nos dejamos matar de la comodidad, la salud y nos colocamos el nudo corredizo de la confianza para colgar pacíficmente de una cuerda fabricada con las mejores fibras de nuestra propia realización.